Nunca recuerdo lo difícil que es resumir un año en pocas fotos, pero jamás habría pensando al principio de 2012 que acabaría así, que ha llegado un punto en el que mi ordenador se queda sin espacio, porque hay demasiados momentos que no pueden quedarse sin fotografiar y menos si se trata de los tontos detrás de las cámaras como nosotros.
Mi 2012 se puede partir perfectamente en antes de Ojén y después de Ojén, ese cambio radical a mi vida.
El nacimiento de la Chupipandi y todo lo que eso ha traído.
Sólo puedo darle gracias a la vida por ese bendito Ojeando y rezar porque el 2013 siga al mismo nivel o mejor.
La Lusy OQP.
Y que lo que ha unido el Ojeando no lo separe nadie. Aaaamén ♥
ResponderEliminarPD 1: Anyways yo soy feliz sabiendo que estaba ahí antes y después del ojeoje ;_;
PD 2: Va a llegar un punto en el que querré llamarte Nuria y no podré.