La historia se va deshaciendo despacio, como un jersey viejo. Le han puesto parches y la han zurcido muchas veces, la han vuelto a tejer al gusto de diferentes personas, la han metido en una caja, debajo del fregadero de la censura para acabar cortada a trozos para hacer de trapo de la propaganda, y sin embargo, al final, siempre logra recobrar su antigua forma. La historia tiene la costumbre de cambiar a las personas que se creen que la están cambiando a ella. La historia siempre se guarda unos cuantos ases en la manga gastada. Hace mucho tiempo que anda dando vueltas.
Terry Pratchett llegando a mi vida y entrando en mi corazón.
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